Al día de hoy, el cambio climático ya no solo se mide en grados sino también en hábitos de consumo. En México, el mercado de electrodomésticos y artículos para el hogar comienza a reflejar de manera tangible una transformación: un consumidor más informado, que busca eficiencia, sostenibilidad y propósito detrás de cada compra.
Durante el Buen Fin 2024, las ventas de electrodomésticos como ventiladores, purificadores de aire y aspiradoras aumentaron 25% frente al año anterior, mientras que los aires acondicionados concentraron 49% de los ingresos del segmento de productos para el ambiente, de acuerdo con los datos que medimos en Circana. Sin embargo, la influencia del clima extremo también ha modificado el patrón de compra: periodos más calurosos y prolongados han impulsado la demanda estacional, pero al mismo tiempo han acelerado la preferencia por equipos más compactos, multifuncionales y eficientes, diseñados para espacios pequeños y con menor consumo energético.
La tecnología inteligente se consolida como un nuevo estándar. Los consumidores buscan electrodomésticos conectados, con integración a asistentes virtuales, control remoto desde apps e incluso sensores inteligentes que optimizan el uso de energía o agua. En línea blanca, lavadoras y lavavajillas con sistemas de ahorro y materiales reciclables ya forman parte de los factores clave de decisión. La sostenibilidad dejó de ser un valor agregado: es parte central del proceso de compra.
A nivel global, los datos respaldan esta tendencia. Según un estudio realizado en conjunto por Circana, y el NYU Stern Center for Sustainable Business, los productos comercializados como sostenibles crecen 2.7 veces más rápido que los convencionales y representan un tercio del crecimiento total del sector de consumo, a pesar de su precio premium. Además, 77% de los consumidores considera que la sostenibilidad es importante al elegir qué comprar —frente a 69% en 2021— y 93% ha mantenido o incrementado sus hábitos de consumo responsable en el último año.
Desde la perspectiva del consumidor, la expectativa es clara: quieren entender mejor qué están comprando y cómo esas decisiones contribuyen a un uso más eficiente de recursos. Cada vez más shoppers buscan información sobre durabilidad, ahorro energético, materiales y vida útil.
