¿A qué edad te enteraste de que el pollo no debe lavarse? Y es que para muchos es común que el pollo llegue a casa y lo primero que se haga sea lavarlo en el fregadero, cerca del resto de los trastes, provocando contaminación cruzada. El problema es que no es el único alimento que ocasiona esto en tu cocina.
El otro gran causante de esto es uno de los desayunos más usuales en México y, quizá, en el mundo: el huevo. Así es, ese alimento que viene en un cascarón y que se usa para los chilaquiles, un simple plato revuelto, los hot cakes y hasta para empanizar puede causar contaminación cruzada y no lo sabías.
Qué es la contaminación cruzada y cuáles son sus consecuencias
De acuerdo con el Gobierno de México, la contaminación cruzada es la transferencia de microorganismos como bacterias, virus y parásitos, desde alimentos crudos o sin desinfectar hacia alimentos que están listos para el consumo humano.
Mientras que la Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria, explica que esto sucede cuando los microbios patógenos, generalmente bacterias, u otras sustancias ajenas, como los alérgenos, se transfieren de forma no intencional de un alimento a través de las manos, cuchillos, trapos, tablas de cortar, etc. a otro alimento, con efectos perjudiciales.
Ambos coinciden en que los alimentos crudos pueden contener bacterias u otros microorganismos patógenos por lo que hay que cocinarlos bien o lavarlos adecuadamente cuando deban consumirse crudos. La principal causa de esto es la falta de higiene en la cocina que puede hacer que estas bacterias lleguen a las manos, los cuchillos, los trapos y las tablas de cortar.
Y el problema está en que la ingesta de un alimento específico que contiene un patógeno extraño, puede desencadenar en una enfermedad transmitida por alimentos toxiinfección alimentaria. Es decir, tanto en restaurantes como en los hogares, la contaminación cruzada es una de las causas principales de toxiinfecciones alimentarias.
Mientras que la Clínica de los Andes, explica que esta contaminación suele provocar diarrea, vómitos y hasta dolor de estómago. Y de manera grave, aunque con menos frecuencia, fiebre, enrojecimiento en la piel, taquicardia, hepatitis, meningitis y, en casos extremos, la muerte. Así que si te enfermas y no saber por qué, quizá debas repasar tu higiene en la cocina.
Como manipular correctamente el huevo para evitar contaminación cruzada
En el más resiente número de la Revista del Consumidor de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), se hacen una serie de recomendaciones para la manipulación y consumo del huevo, entre las que se encuentra una para evitar la contaminación cruzada.
Pero comencemos con lo más importante: ¿qué pasa con el huevo? La contaminación cruzada con huevos crudos puede provocar la transmisión de bacterias como la Salmonella, lo que puede causar enfermedades gastrointestinales. Por eso es importante cocinarlos completamente y evitar el contacto con otros alimentos.
Por ello, tanto la Profeco como el fabricante Huevos Oro, recomiendan siempre lavarte las manos antes y después de manipular el huevo y en específico con lo que hay al interior de la cáscara este alimento. Además, es fundamental usar utensilios limpios, no mezclar alimentos crudos y cocidos, y desinfectar las superficies donde se cocine.
Otros consejos de Profeco para este alimento son:
- No lo consumas crudo: siempre consúmelo cocinado, hervido, escalfado, al horno o fritos.
- Conserva en el refrigerador: los huevos deben estar frescos y no a temperatura ambiente.
- Revisa el cascarón: el cascarón debe estar limpio y sin fisuras. Descarta los que estén rotos para evitar enfermedades gastrointestinales.
- Consúmelo inmediatamente: ya sea que esté cocido, duro, frito o forme parte de algún platillo, lo idea es comerlo pronto.


