Lionel Messi protagonizó una escena inédita en Washington al reunirse por primera vez con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante una visita oficial del plantel de Inter Miami CF a la Casa Blanca. El encuentro se realizó en la Sala Este de la residencia presidencial y formó parte de un acto de reconocimiento al club de Florida por su título en la MLS Cup 2025.
La invitación al equipo responde a una tradición estadounidense: la Casa Blanca suele recibir a los campeones de distintas ligas deportivas para homenajear sus logros. En este caso, el Inter Miami fue convocado por la administración de Trump tras conquistar la MLS luego de vencer a Vancouver Whitecaps en la final disputada en diciembre.
Messi llegó acompañado por varios de sus compañeros y por el propietario del club, Jorge Mas. Durante el acto, el mandatario estadounidense saludó personalmente al capitán argentino y lo elogió frente a los presentes. “Gran trabajo”, le dijo Trump al estrecharle la mano por primera vez en público.
Luego agregó una anécdota que despertó risas entre los asistentes. “Es un gran privilegio para mí decir lo que ningún presidente estadounidense ha tenido la oportunidad de decir antes: ‘Bienvenido a la Casa Blanca, Lionel Messi’. Mi hijo [Barron] me dijo: ‘Papá, ¿sabés quién estará allí hoy?’. Le dije: ‘No, tengo muchas cosas que hacer’. Me dijo: ‘Messi’. Es un gran fan tuyo”.
Durante su discurso, Trump también recordó su juventud en Nueva York y mencionó al legendario Pelé, quien jugó en el New York Cosmos. “Dirán que soy viejo, pero vi jugar a Pelé. Jugaba para el Cosmos. ¿Lo sabías? No sé, puede que seas mejor que Pelé, que era bastante bueno. ¿Quién es mejor, él o Pelé?”, preguntó el mandatario entre risas. El presidente estadounidense también comentó que su hijo es fanático de Messi, aunque aseguró que también admira a Cristiano Ronaldo, con quien ya se había reunido en el pasado.
La visita se produjo en un momento de fuerte tensión internacional, marcado por la escalada del conflicto en Medio Oriente y la participación de Estados Unidos en operaciones militares junto a Israel contra el régimen iraní. En ese contexto, la presencia de Messi en la Casa Blanca también tenía un componente diplomático y simbólico, dado que su figura es considerada una de las más influyentes del deporte mundial.
A lo largo de su carrera, Messi evitó participar en eventos con connotaciones políticas. De hecho, en enero de 2025 no asistió a la ceremonia en la que el entonces presidente Joe Biden le otorgó la Medalla Presidencial de la Libertad, la máxima distinción civil de Estados Unidos. El galardón fue entregado en reconocimiento a su carrera deportiva, su trabajo solidario a través de la Fundación Leo Messi y su rol como embajador de buena voluntad de Unicef.
En esta ocasión, sin embargo, el rosarino sí formó parte de la visita institucional junto a su equipo, en un evento que mezcló deporte, política y una fuerte presencia mediática en la capital estadounidense.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.

