Por considerar que eran reediciones de planteos viejos, tratados y descartados en instancias previas, el Tribunal Oral Federal N° 7 rechazó el bloque de objeciones que la expresidenta Cristina Kirchner, otros exfuncionarios del periodo investigados y distintos empresarios implicados en el presunto sistema de sobornos, intentaron erigir contra el avance del proceso de los Cuadernos de las Coimas.
De ese modo, el TOF N° 7 convalidó la ley de los arrepentidos y su constitucionalidad; el nacimiento del expediente (cuestionado por presunto “forum shopping”); y la validez de los acuerdos de colaboración de los arrepentidos, entre otras cuestiones, y dejó todo en condiciones para el inicio de las indagatorias, la semana que viene, en la nueva sala “Auditorium” de Comodoro Py, de manera presidencial.
Así, Cristina Kirchner quedó formalmente convocada para ser indagada a las 9 de la mañana del próximo martes. La expresidenta, que podrá optar por no declarar, encabeza esta primera tanda de llamados, seguida del exministro Julio de Vido, su mano derecha, Roberto Baratta, los exfuncionarios Rafael Enrique Llorens y José Olazagasti, Rudy Olloa, y el empresario Nelson lazarte.
La defensa de Lazarte anticipó que por “estrategia procesal” su cliente no declarará y preguntó si podía saltearse la convocatoria. El tribunal lo rechazó y ratificó que todos deberán presentarse en los tribunales, independientemente de lo que elijan hacer ante los jueces. El resto de los imputados podrá seguir el juicio de manera virtual, como hasta ahora.
Enrique Méndez Signori, presidente del Tribunal, sostuvo que durante las cuestiones preliminares, en líneas generales, “no se han introducido argumentos novedosos”, y que “admitir una revisión general de todo lo actuado implicaría reabrir cuestiones ya resueltas y afectar la estabilidad del proceso”, porque obligaría a volver sobre temas ya analizados en instancias previas.
La decisión del Tribunal corrió en línea con la postura de la fiscal Fabiana León, quien, por distintos motivos según el caso, solicitó desestimar todos los cuestionamientos. Advirtió que muchas de las defensas apostaban a reintroducir cuestiones ya cerradas en etapas previas al juicio para hacerlo caer.
En su fallo, que fue leído en voz alta por Mendez Signori, el Tribunal repasó todos los planteos durante casi dos horas.
La defensa de la expresidenta, en manos de Carlos Beraldi, había cuestionado el origen de la causa, denunciando un supuesto “forum shopping” (el modo en que se direcciona un expediente hacia determinados tribunales). Sostuvo que la investigación estuvo viciada por violaciones a garantías constitucionales, una idea a la que adhirieron las defensas de De Vido, Baratta y varios imputados más.
El Tribunal dijo que no hubo irregularidades en el inicio del proceso y que ese tipo de objeciones habían sido analizadas reiteradamente durante la instrucción y en distintas instancias judiciales, y que no surgieron elementos nuevos en el debate que justifiquen volver a revisarlas.
Entre otras cuestiones, el Tribunal también validó la declaración del chofer Oscar Centeno, autor de los Cuadernos que dispararon la investigación del periodista Diego Cabot que dio origen el caso. El Tribunal sostuvo que la declaración no tuvo vicios aparentes, que el chofer que no fue obligado a declarar como arrepentido -como se insinuaba- y que todo ese tipo de planteos no pasaban de ser “meras conjeturas”.
Respecto a la presunta falta de registro técnico de las declaraciones de los arrepentidos, uno de los planteos más repetidos entre las defensas, el tribunal sostuvo que el formato del registro, que fue escrito y no grabado, como se criticó, no afectaba, por sí mismo, su validez.
También fueron rechazados los pedidos para hacer caer la acción penal por el tiempo que pasó entre la instrucción y el inicio del juicio oral. El Tribunal destacó que Cuadernos era un caso de extraordinaria complejidad, con muchos imputados y un gran caudal de pruebas, y que estuvo, además, atravesado por la pandemia.

