La empresa Transportadora de Gas del Sur (TGS) anunció hoy una inversión de aproximadamente US$3000 millones para aprovechar la creciente oferta de Vaca Muerta, construir una planta de fraccionamiento de líquidos de gas en Bahía Blanca y exportarlos. La compañía estima que el proyecto generará ingresos anuales de divisas por US$1200 millones.
El proyecto NGL (por las siglas en inglés de Líquidos del Gas Natural) consiste en transformar la planta de acondicionamiento de gas de Tratayén en una de procesamiento capaz de separar del gas natural sus componentes licuables. El gas seco continuará ingresando al sistema de transporte, mientras que los líquidos serán trasladados a través de un poliducto de 573 kilómetros que se construirá entre Tratayén y Bahía Blanca. Allí funcionará la planta de fraccionamiento, donde se separarán en propano, butano y gasolina —subproductos destinados principalmente a la industria petroquímica y al mercado de gas envasado— para su posterior exportación.
El proyecto se diferencia de los de gas natural licuado (GNL), cuyo componente principal es el metano.
El anuncio fue realizado por el CEO de la compañía, Oscar Sardi, desde Nueva York, en el marco del Argentina Week. Lo acompañaron el ministro de Economía, Luis Caputo; los gobernadores Rolando Figueroa (Neuquén) y Alberto Weretilneck (Río Negro); y los principales accionistas, representados por Marcelo Mindlin y Marcelo Sielecki, entre otros.
El proyecto tiene un plazo de ejecución de 45 meses, generará 4000 puestos de trabajo directos y 15.000 empleos indirectos. “Esta inversión generará exportaciones por US$1200 millones anuales, consolidando una fuente genuina de divisas y reafirmando nuestra responsabilidad en el fortalecimiento de la infraestructura productiva del país”, dijo Sardi.
TGS informó que ya firmó acuerdos con varias de las principales operadoras de Vaca Muerta y mantiene negociaciones avanzadas con otras compañías que buscan dar salida al gas asociado que surge con la producción de petróleo y actualmente no tiene destino comercial.
La compañía presentará su adhesión al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) y lanzará la licitación para la compra de los caños y la construcción del poliducto y la terminal de exportación.
Marcelo Mindlin, presidente de Pampa Energía y co-controlante de TGS, destacó la magnitud histórica del proyecto: “Hace más de 25 años que la Argentina no concreta un proyecto de procesamiento de líquidos, y este es el de mayor envergadura de la historia. Es una inversión clave para resolver uno de los cuellos de botella que podrían limitar el desarrollo de Vaca Muerta y consolidar el salto exportador del país”.
En ese marco, también reflexionó sobre el clima inversor acerca la Argentina: “Nunca vi tanto interés y entusiasmo por el país como el que percibimos en el Argentina Week de Nueva York. Para que ese entusiasmo se traduzca en inversiones extranjeras, los empresarios locales tenemos que dar el primer paso y el ejemplo con proyectos como el que hoy anunciamos desde TGS”.
Marcelo Sielecki, representante de la familia co-controlante de TGS, en tanto, remarcó el alcance estratégico de la iniciativa: “El Proyecto NGL es una pieza central dentro de nuestra visión de largo plazo. Llevarlo adelante nos permitirá consolidar un emprendimiento de escala, con impacto positivo en la balanza comercial y en el desarrollo energético e industrial del país”.
En este contexto, Caputo anunció ayer por redes sociales que Pampa Energía había solicitado también la adhesión el RIGI para acelerar el desarrollo del yacimiento petrolero Rincón de Aranda.
“El proyecto contempla una inversión estimada de más de US$4500 millones para la producción de petróleo en el área y la construcción de plantas de tratamiento, oleoductos y gasoductos. Su aplicación le permitirá viabilizar la zona norte del bloque, sumando más de 100 pozos adicionales, acelerando el rump up y prolongando el plateau de producción, el cual podría elevarse por encima de su diseño original", escribió el ministro desde Nueva York.

