PUTRAJAYA, 15 de junio — El Ministerio de Economía espera que la tasa de inflación de Malasia se mantenga bajo control, entre el 1,5 y el 2,5 por ciento durante todo este año, a pesar de la presión derivada de la crisis de suministro energético y las incertidumbres geopolíticas globales.
El ministro de Economía, Akmal Nasrullah Mohd Nasir, afirmó que el gobierno está comprometido a garantizar que la inflación no tenga un efecto de choque importante en la economía ni en el coste de vida de la población, aunque se espera que las presiones sobre los precios continúen.
Señaló que la última tasa de inflación del país se registró en el 1,9 por ciento, muy por debajo de la previsión de inflación mundial de alrededor del 4,3 por ciento.
"Para 2026, nuestra proyección favorable es que la inflación se sitúe entre el 1,5 y el 2,5 por ciento. Este es nuestro objetivo para que los movimientos inflacionarios permanezcan dentro del margen que podemos gestionar y no tengan un impacto significativo en la población", declaró a los medios de comunicación tras la reunión mensual del Ministerio de Economía celebrada hoy.
Lo dijo al ser consultado sobre la presión inflacionaria esperada en el segundo trimestre de este año tras la interrupción del suministro global de energía y su impacto en los sectores del transporte y la alimentación.
Akmal Nasrullah indicó que la actual presión inflacionaria se debe al aumento de los costes relacionados con el suministro de petróleo y los bienes de insumo necesarios para mantener la actividad económica.
Al respecto, señaló que el gobierno continúa aplicando diversas medidas de mitigación, entre ellas la distribución focalizada de subsidios a los combustibles, el control de los costes logísticos a través del Sistema de Control de Diésel Subsidiado (SKDS), así como financiación adicional de 5.000 millones de ringgit a través del Programa de Garantía de Financiamiento Empresarial (SJPP) y las facilidades del Banco Negara Malaysia para ayudar a las pequeñas empresas a sobrevivir.
Sin embargo, Akmal Nasrullah advirtió que las presiones inflacionarias podrían aumentar si la crisis global continúa.
"Hasta ahora, hemos logrado mantener la inflación en torno al 1,9 por ciento, pero la presión seguirá teniendo un impacto. Por eso continuamos analizando los datos oficiales y la situación real a nivel sectorial, para que las medidas de intervención puedan adoptarse con mayor anticipación", afirmó. — Bernama

