Este fin de semana largo, la empresaria Sandra Cuevas se tomó un descanso de su trabajo en la empresa Diamond Group para visitar su “lugar favorito en el mundo”: Acapulco, donde comió desde pozole verde hasta sopecitos en forma de corazón.
Entre los restaurantes que visitó Sandra Cuevas destaca uno llamado Alejo, no solo por ser uno de los que frecuenta con mayor regularidad la política mexicana, sino también por su receta del clásico pescado a la talla acapulqueño.
Además, el establecimiento cuenta con vista al mar, áreas para comer al aire libre y hasta albercas para sus comensales, detalles que han conquistado a la empresaria Sandra Cuevas: “Este lugar me encanta”, dijo durante su visita a Alejo.
Alejo es un restaurante-bar que cuenta con tres sucursales en la costa de Acapulco, todas con el mismo estilo: un ambiente relajado, cómodo y playero, en el cual sus clientes pueden disfrutar más que solo una buena comida.
El establecimiento tiene un techo tipo palapa cubierto con hojas de palmera seca; debajo se encuentran todas las mesas y, dado que la estructura que lo sostiene es de trabes de madera, los comensales tienen una vista total al exterior.
Se trata de un detalle importante, ya que en sus tres sucursales hay vista hacia el mar. Pero eso no es todo: Alejo también cuenta con albercas para que sus clientes puedan pasar una tarde agradable.
Además, su sucursal de Bonfil, la primera que inauguraron, ofrece vista hacia la laguna y los manglares, lo que le da un plus al restaurante, en donde se venden mariscos preparados de distintas maneras y algunos platillos con pollo.
Este fin de semana, Sandra Cuevas se dio una “escapada” a Acapulco y entre su lista de restaurantes a visitar estaba Alejo, un lugar al que acude cada vez que tiene oportunidad, según comentó en un video que compartió en sus redes sociales.
“Hola, muchachos, ¿cómo están? Los saluda Sandra Cuevas, política, empresaria, y ando aquí todavía en Acapulco. Les quería platicar que este lugar me encanta, siempre que vengo yo a Acapulco paso a Alejo”, comentó desde el restaurante.
Aunque la especialidad del establecimiento son los filetes de pescado, en especial el huachinango, Sandra Cuevas optó por pedir algo más común para los ‘chilangos’: unos sopes con frijoles.
En Alejo venden dos tipos de sopes: los que llevan pico de gallo y aguacate, y los tradicionales. La dueña de Sandra Cuevas Tequila eligió estos últimos, según explicó en su video de redes sociales.
“Preparan unos sopes deliciosos, hoy en especial vean cómo los hicieron: en forma de corazón. Me los voy a comer con frijolitos, quesito y lo más sabroso, salsa macha; se le pone poquita porque pica mucho y, bueno, en el nombre sea de Dios. ¡Salud!”, dijo mientras levantaba su vaso de agua de horchata.
Además de comer en Alejo, Sandra Cuevas acudió a Tamales Licha, donde comió pozole verde, tamal con carne de puerco en hoja de plátano y un atole de tamarindo, de acuerdo con un video compartido en sus redes sociales.
En el restaurante Alejo venden todo tipo de mariscos preparados en ceviche, tostadas y tacos, pero uno de sus principales atractivos es la receta del pescado a la talla, el cual se prepara con huachinango.
El pescado se corta en forma de mariposa y se sazona con una receta especial de adobo. Una vez listo, se cocina a las brasas. En Alejo, esta preparación es ideal para dos personas por su tamaño.
Los precios van desde los 100 pesos por un consomé de camarón hasta mil 500 pesos por un caldo Hulk de robalo o huachinango. Algunos de los costos y platillos del menú son los siguientes:
Entradas
Tacos
Cócteles
Camarones
Pescados
Pollo
Caldos
Comer en Alejo tiene un costo promedio de 500 pesos por persona, considerando una entrada y un plato fuerte.
Las tres sucursales del restaurante Alejo, donde comió Sandra Cuevas, son las siguientes:

