El reciente ataque a Melanie Hamrick, reconocida bailarina y prometida de Mick Jagger, en el distinguido barrio de Mayfair, se suma a una inquietante sucesión de robos y asaltos que afectan a las zonas más exclusivas de Londres.
Este episodio, más allá de la notoriedad de la víctima, ilustra la preocupante tendencia que inquieta tanto a residentes como a empresarios y visitantes de alto perfil, según informó el portal británico Daily Mail.
La inquietud en torno a la seguridad en barrios de alto poder adquisitivo como Mayfair y el West End ha ido en aumento, impulsada por una serie de delitos de alto perfil que afectan a residentes, empresarios y visitantes de alto nivel.
Según datos citados por medios británicos, la zona de Berkeley Square registra una de las tasas de robos más altas del país, con 115 ilícitos por cada 1.000 residentes, cifra notablemente superior al promedio londinense de 3,7 por cada 1.000 habitantes en el periodo comprendido entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025.
El fenómeno no es aislado. La frecuencia de robos y hurtos en el West End se ha triplicado en apenas cuatro años, acumulando decenas de miles de denuncias en la zona. Los delincuentes, frecuentemente organizados en bandas, seleccionan objetivos de alto valor y actúan durante el día, aprovechando la afluencia constante de turistas y compradores.
Las modalidades empleadas por los ladrones incluyen el uso de motocicletas para aproximarse rápidamente, arrebatar pertenencias de valor y huir en cuestión de segundos. Otras tácticas documentadas incluyen el uso de mazos para romper vitrinas de joyerías, el ingreso forzado de motocicletas en tiendas y la utilización de vehículos todoterreno para embestir puertas protegidas.
Las cámaras de seguridad han captado en varias ocasiones a grupos de delincuentes despojando a las víctimas de relojes, bolsos y joyas, mientras la policía enfrenta dificultades para responder con suficiente rapidez.
El caso de Melanie Hamrick no está aislado: se añade a la lista de figuras públicas que padecieron esta tendencia. La preocupación por la seguridad y la percepción de deterioro han tenido efectos visibles entre los residentes de alto perfil.
Tom Cruise, estrella de Hollywood, habría decidido abandonar su apartamento de 35 millones de libras en el imponente edificio One Hyde Park porque sentía que el lugar repleto de estrellas había “decaído” recientemente, según una fuente cercana al reconocido actor.
El impacto de la delincuencia se extiende directamente a los comercios de la zona. Numerosas joyerías de Bond Street y alrededores han implementado medidas adicionales de protección. Cada noche, los escaparates se vacían de relojes y piezas de alta gama de marcas, en un intento por desalentar nuevos robos.
Además, se ha intensificado la contratación de seguridad privada y reforzado el uso de sistemas de vigilancia en las inmediaciones de los comercios más expuestos.
Comerciantes y empleados expresan una creciente preocupación por la seguridad tanto de los clientes como del personal. Esta percepción de vulnerabilidad ha llevado a modificar rutinas y reforzar la atención ante cualquier movimiento sospechoso en las inmediaciones de las tiendas de lujo y restaurantes.
Frente a este panorama, la respuesta de la policía londinense ha consistido en incrementar la presencia de agentes uniformados en las zonas de mayor riesgo. Las fuerzas de seguridad también han puesto el foco en las motocicletas, identificadas como uno de los principales vehículos de escape utilizados por los delincuentes en los asaltos a plena luz del día.
A pesar de estas acciones, persiste la sensación de que las medidas adoptadas no resultan suficientes para frenar la escalada delictiva. Comerciantes y residentes continúan exigiendo respuestas más efectivas que permitan devolver la tranquilidad a uno de los enclaves más emblemáticos del lujo en la capital británica.

