El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el sábado en una publicación en Truth Social que enviaría un buque hospital hacia Groenlandia, tras asegurar que muchos habitantes de la isla están enfermos y no reciben atención, aunque los dos buques hospital de que dispone la Marina de Estados Unidos están en mantenimiento en un astillero de Alabama.
El anuncio provocó que el primer ministro de Groenlandia defendiera el sistema de salud del territorio, en el más reciente punto de fricción con Trump, quien ha hablado con frecuencia de apoderarse de Groenlandia, un territorio semiautónomo de Dinamarca, país aliado de la OTAN.
Trump señaló, refiriéndose a su enviado especial al territorio ártico: “Trabajando con el fantástico gobernador de Luisiana, Jeff Landry, vamos a enviar un gran barco hospital a Groenlandia para atender a las muchas personas que están enfermas y a las que no se proporciona atención”.
Los hechos: No ha habido reportes de enfermedades graves en Groenlandia últimamente y no se sabe a qué padecimiento se refería Trump.
Según el Danish Medical Journal, toda Groenlandia, que tiene una población de alrededor de 57.000 personas, es atendida por el Hospital Reina Ingrid en Nuuk, la capital. El territorio también cuenta con varios centros de salud regionales.
La mayoría de los servicios de salud de Groenlandia son gratuitos para los ciudadanos y los residentes permanentes. Esto incluye tratamiento por médicos generales, especialistas médicos y hospitales, centros de salud, medicamentos con receta, atención dental pública y cuidados de enfermería a domicilio, según el sitio web del Consejo Nórdico de Ministros, que es el organismo oficial de cooperación intergubernamental en la Región Nórdica.
En respuesta a la publicación de Trump, el primer ministro groenlandés Jens-Frederik Nielsen destacó el sistema de salud gratuito de la región y señaló las diferencias con el de Estados Unidos, en una crítica al sistema estadounidense.
“Tenemos un sistema público de salud en el que el tratamiento es gratuito para los ciudadanos. Es una elección deliberada y una parte fundamental de nuestra sociedad”, señaló Nielsen. “No es así como funciona en Estados Unidos, donde cuesta dinero ver a un médico”.
A pesar del servicio de salud gratuito, existen “importantes desafíos de salud pública” en la vasta isla, según el Centro de Salud Pública de Groenlandia.
Muchos de esos desafíos se relacionan con “cambios profundos (en la transición) de una sociedad de caza a una sociedad industrial moderna y del conocimiento” en un corto periodo de tiempo. Cada vez más personas padecen enfermedades como obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares.
Anna Wangenheim, ministra de Salud y Personas con Discapacidad de Groenlandia, publicó recientemente en su página de Facebook una solicitud “urgente” en la que indicó que el “servicio nacional de salud actualmente necesita dentistas para 3 localidades diferentes: Aasiaat, Paamiut y Nanortalik”.
Pese al difícil acceso a los servicios médicos en zonas remotas y a la escasez de personal, se han logrado mejoras notables en la isla, que asumió la responsabilidad política de su propio sistema de salud apenas en 1992, afirmó Lene Seibæk, profesora del Instituto de Salud y Naturaleza de la Universidad de Groenlandia.
Seibæk añadió: “En 2020, la esperanza de vida en Groenlandia era de aproximadamente 71 años para los hombres y 77 años para las mujeres, lo que representa un aumento de aproximadamente seis años para los hombres y de cinco a seis años para las mujeres desde la década de 1990, y supera el promedio mundial”.
“¡¡¡Está en camino!!!”, escribió Trump en su publicación en Truth Social, al afirmar que uno de los buques hospital ya se dirigía a Groenlandia.
Los hechos: El USNS Mercy y el USNS Comfort están en un astillero en Mobile, Alabama, según publicaciones en redes sociales del sitio, en las que los dos buques hospital blancos aparecen uno junto al otro a finales de enero. Datos de seguimiento de barcos disponibles públicamente muestran que ambos buques siguen en el astillero.
Según el contrato gubernamental para los trabajos, el Comfort llegó al astillero del estado sureño el 23 de enero y se espera que permanezca allí hasta abril.
Las reparaciones del Mercy, que llegó allí en agosto, se han extendido más allá de la fecha prevista de finalización. Registros de contratos del gobierno muestran que se tienen programadas más reparaciones para el buque en marzo, en un astillero del estado noroccidental de Oregon.
Si se apresurara la salida de cualquiera de los dos buques, se necesitaría tiempo adicional antes de que estuviera listo para desplegarse. La tripulación estándar de un buque hospital de Estados Unidos no incluye el contingente completo de personal médico necesario para operar las vastas instalaciones médicas, que incluyen 12 quirófanos y 1.000 camas hospitalarias. Normalmente, los buques obtendrían médicos, enfermeras, camilleros y suministros de hospitales cercanos a sus puertos base, ya sea Norfolk, Virginia, o San Diego, antes de zarpar.
Landry, el gobernador de Luisiana que se desempeña como enviado especial de Trump, reiteró el domingo en X la afirmación del presidente de que “muchas aldeas y pequeños pueblos carecen de servicios básicos que los estadounidenses a menudo dan por sentados”.
Landry agregó que “pequeños asentamientos no cuentan con médicos permanentes, herramientas de diagnóstico o atención de especialistas, lo que obliga a los residentes a viajar grandes distancias para tratamientos vitales que deberían estar disponibles en casa”.
Los hechos: Si bien el servicio médico a veces no está físicamente disponible en todos los asentamientos del vasto territorio, la telemedicina desempeña un papel importante para las personas que viven en zonas remotas.
Los pacientes en áreas sin la atención sanitaria necesaria también pueden ser trasladados al hospital nacional o a instalaciones regionales. En casos complejos, pueden ser trasladados en avión a Dinamarca para recibir tratamiento médico, y el gobierno paga el transporte y el tratamiento.
En comparación, los estadounidenses de zonas rurales enfrentan desafíos desde hace tiempo para acceder a atención médica crítica, lo cual se debe, en parte, a desigualdades financieras y a largos tiempos de viaje. Los obstáculos han empeorado en la última década a medida que cierran más salas de maternidad, las farmacias luchan por mantenerse en funcionamiento y los hospitales y clínicas rurales se preparan para los recortes federales a Medicaid.
Desde 2010, 152 hospitales rurales, muchos de ellos en el sur de Estados Unidos, han recortado servicios de hospitalización o han cerrado por completo, según datos de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. La expansión de la telesalud puede aliviar algunas desigualdades, dicen los expertos, pero no es una solución universal debido a que muchas áreas rurales enfrentan escasez de proveedores y banda ancha poco confiable.
El estado de Landry no es la excepción. La mayoría de las jurisdicciones de Luisiana son total o parcialmente rurales y el 73% de los residentes vive en áreas sin suficientes proveedores de atención primaria, el 86% sin suficientes proveedores de atención dental y el 93% sin suficientes proveedores de salud mental, según el departamento de salud del estado.
(Con información de AP)

