Muchas veces los climas políticos en tiempos electorales de los clubes contaminan lo estrictamente futbolístico. Es lo que ocurrió en las últimas horas de Barcelona, justo cuando debe afrontar los play-offs eliminatorios de la Champions League. El plantel viajó a Inglaterra para enfrentar este martes a Newcastle, por la ida de los octavos de final, con todo el ruido mediático que se desencadenó a partir de las declaraciones del exentrenador Xavi Hernández, en relación a que el presidente Joan Laporta se opuso a que Lionel Messi regresara al club catalán en 2023.
El próximo domingo habrá elecciones en Barcelona, con dos listas en pugna. Laporta irá por un nuevo mandato, y Víctor Font encabeza la oposición. Este lunes hubo un debate entre los dos candidatos, con más acusaciones y dardos cruzados que propuestas. Laporta respondió a la acusación de Xavi, cuyas palabras fueron consideradas funcionales a las aspiraciones de Font. “En 2023, Xavi me dijo que Messi quería volver y, a mediados de marzo, le envié el contrato a Jorge Messi [padre de Leo]. En mayo Jorge vino a mi casa y me dijo que no podría ser, que tendría demasiada presión y que prefería ir a Miami”, fue el descargo de Laporta.
De todas maneras, el actual presidente no desea tensar aun más la relación con Messi, que se sintió defraudado cuando en 2021 Laporta hizo campaña diciendo que la renovación del contrato de Leo se “arreglaba en un asado”. Cuando asumió, le describió otro panorama, muy distinto, lo empujó a irse por la crítica situación económica del club. Messi, a puro llanto, se despidió en una conferencia de prensa y puso rumbo a Paris Saint-Germain.
Ahora, Laporta anunció que su plan es cerrar la etapa del argentino con una estatua y un partido homenaje cuando la capacidad del Camp Nou esté habilitada en su totalidad. Font le replicó con dureza a Laporta: “Intentar cerrar así la herida con el mejor jugador de la historia es lamentable”. Como era previsible, Messi no se pronunció sobre este debate, mientras que Laporta se sintió desafiado cuando Leo hace unos meses visitó el Camp Nou de madrugada, para sorpresa de todo el mundo.
Xavi también le había apuntado a su sucesor en la dirección técnica: “Flick vino a disculparse porque dos semanas antes de que me echaran le pregunté si eran ciertos los rumores de que iba a venir en mi lugar y me dijo que no”.
En la conferencia de prensa ofrecida este lunes en Inglaterra, Flick intentó rebajar la tensión: “Con Xavi somos colegas de profesión y tenemos buena relación. Lo he visitado, nos hemos visto cuando llegué, pero es algo privado. Es como cuando hablo con mi mujer, un asunto privado. Y no hablo de eso. No comento nada porque sé la verdad y me la quedo. No la diré aquí”.
Esta polvareda empezará a disiparse cuando llegue el momento del partido. Barcelona accedió directamente a los octavos de final al finalizar en el quinto puesto en la Liguilla con 36 equipos. Newcastle fue 12° y debió pasar por el play-off de los 16os de final, con un global de 9-3 sobre Qarabag (Azerbaiyán). Fue el único de los seis conjuntos ingleses que no finalizaron entre los ocho primeros de la Liguilla.
Ambos equipos ya se enfrentaron en la etapa previa, con el triunfo 2-1 de Barcelona en St. James Park, con dos goles del inglés Marcus Rashford.
“La Premier es la mejor liga del mundo. Hay equipos muy fuertes y con muchos recursos. Nosotros tenemos mucha calidad y queremos seguir jugando como sabe jugar el Barça", expresó Flick, ya con el foco en lo futbolístico. Barcelona se siente en condiciones de ganar la Champions League después del último título conquistado en 2015, con el equipo que dirigía Luis Enrique y tenía al tridente Messi-Suárez-Neymar.
En la temporada pasada, Barcelona estuvo a un paso de la final, tras una serie semifinal inolvidable frente a Inter, con un 3-3 de local y el 4-3 en tiempo suplementario para el neroazzurro en el Giuseppe Meazza.
Mientras Barcelona es puntero en la Liga de España y viene de quedar eliminado por Atlético de Madrid en la Copa del Rey, Newcastle marcha 12° en la Premier League y Manchester City lo acaba de dejar afuera en la FA Cup.
En la conferencia de prensa, el entrenador Eddie Howe invocó al espíritu de 1997, cuando Newcastle, con un hat-trick del colombiano Faustino Asprilla, dejó en el camino a un Barcelona que era favorito, como ahora. “Fue uno de esos partidos legendarios. Queremos que en el futuro la gente hable de este equipo. Asprilla anotó el triplete, un par de ellos gracias a los pases de Keith Gillespie por la derecha. Quiero que se hable de nuestros jugadores de la misma manera dentro de 20, 30 o 40 años".


