Las empresas que prohíban ver los partidos del Mundial de Futbol en el horario laboral no serán más productivas, en cambio, las que organicen dinámicas para disLas empresas que prohíban ver los partidos del Mundial de Futbol en el horario laboral no serán más productivas, en cambio, las que organicen dinámicas para dis

Mundial 2026: ¿Qué hacer (y qué no) en la oficina para mejorar el compromiso y la satisfacción?

2026/03/10 22:07
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Si en la planeación de este 2026 las empresas no han considerado qué harán durante el Mundial de futbol del que México es anfitrión -junto con Estados Unidos y Canadá- aún están a tiempo de planear cómo vivir este evento con sus colaboradores.

“Es un evento que nos guste o no nos guste el fútbol, es nos guste o no cómo juega la Selección, va a generar un catalizador natural de algo colectivo. Por lo menos durante tres partidos las personas que colaboran en las organizaciones de todo tipo van a estar muy alineados y entusiasmados, emocionados por ver a su Selección y eso siempre genera identidad colectiva”, afirma Antonio López , cofundador y CEO de VUCA, especialista en experiencia de empleado en las organizaciones.

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Obviarlo o simplemente considerar que será un día normal de trabajo es arriesgarse a bajar la productividad y generar una experiencia negativa para los trabajadores en detrimento de la marca empleadora no sólo en la temporada sino a largo plazo, coinciden especialistas en cultura organizacional.

“Lo primero yo creo que es reconocerlo y no evadir el tema. Si tratas de evadir el tema yo creo que puede ser muy contraproducente”, Daniela Blank, CEO de Grow, agencia de diseño de cultura organizacional.

¿Ver o no ver los partidos del Mundial en la oficina?

La especialista advierte que si el empleador determina que en tiempos de trabajo nadie puede ver algún partido del Mundial lo primero que provocará es que los empleados busquen la manera de enterarse. Y si el patrón consigue que nadie vea el partido ni se entere de lo que está sucediendo en las canchas mientras ellos trabajan “va a generar mucho disgusto en tu equipo”.

“Si no te dejaron o por alguna razón no viste un Mundial pasado por motivos de la empresa, pues lo recuerdas como una mala experiencia”, agrega Antonio López.

Durante los 90 minutos que dura un partido, la atención de los aficionados al futbol estará dividida entre lo que sucede en la cancha y sus labores en el espacio laboral. De ahí que surge la pregunta de si dejar ver o no los encuentros futbolísticos impactará la productividad.

“No somos robots y la productividad no es la misma todos los días. Probablemente también pueda bajar un poquito la productividad, pero hay estrategia para que sea lo menos”, considera Blank.

Las organizaciones, por que limiten o prohíban ver los partidos no serán más productivas, afirma Antonio López.

“Vas a desplazar la distracción porque la gente buscará mecanismos para enterarse de lo que está sucediendo con los partidos y lo único que sucede es que los verán sin un permiso explícito”, advierte .

¿Cómo aprovechar el Mundial 2026 en el espacio laboral?

Si hasta aquí como empleador te has convencido de que es más útil y productivo aprovechar el sentido de unión en el Mundial, ahora te preguntarás qué estrategias más allá de poner una pantalla en la oficina para ver los partidos puedes incorporar durante esa fiesta deportiva que sí o sí se hará presente en el terreno laboral.

El primer paso es anticiparse. Ya sabes que el Mundial de Futbol inicia el 11 de junio con el partido inaugural entre México y Sudáfrica en el Estadio Banorte. No hay que esperar hasta un día antes para pensar en la pantalla y las botanas para los colaboradores.

Lo primero es que las áreas de Recursos Humanos se acerquen a los trabajadores para conocer quiénes son fanáticos del Futbol, a quienes les interesa participar de la fiesta deportiva aunque no estén tan interesados en las jugadas y a los que de plano este deporte no les entusiasma.

“Que el equipo de Recursos Humanos le pregunte a su gente si les interesaría ver los partidos, cuál sería la mejor manera de llevar esto y cómo hacerle para ver los partidos y cumplir con el trabajo”, sugiere Blank.

Esto permitirá identificar a los colaboradores que les gusta el futbol y estos eventos para que junto con el equipo de Recursos Humanos diseñen de forma intencional la experiencia de vivir el Mundial en el espacio laboral, propone Antonio López.

En esta fase de planeación conviene calendarizar los partidos que puedan ser más relevantes tras conocer los intereses de los colaboradores. De cajón, en México serán los tres partidos de la primera fase. La final y algún encuentro que sea muy atractivo dentro de este Mundial.

Blank agrega que si se trata de una empresa con diversas nacionalidades dentro del equipo, es importante considerar los partidos de esos colaboradores.

“Ser flexible hacia qué nacionalidades hay en mi población y qué se quiere ver”, agrega.

Quinielas y otras actividades en el trabajo para disfrutar el Mundial

Otro aspecto a considerar es el presupuesto con que se cuenta para diseñar una experiencia con base en esos recursos, pero que no parezca una improvisación.

“Con independencia del presupuesto al que pueda acceder una organización, pues se vea algo intencionalmente diseñado para las y los colaboradores durante estos momentos del Mundial”, explica Antonio López.

Ya en el terreno laboral, una de las primeras opciones es habilitar lugares dentro de la oficina con pantallas y asientos para que los trabajadores vean un partido como un equipo y sea un pretexto para la convivencia.

“Se convierte en una actividad social, divertida y crea un mejor ambiente a que si lo tratan de ver escondidas o cada quien lo está viendo su celular. Si damos el espacio, creo que puedes aprovechar la oportunidad para convertirlo en un momento de convivencia del equipo”, propone Blank.

Si el presupuesto lo permite, patrocinar playeras alusivas al Mundial a los colaboradores para portarlas los días de algún partido que verán en conjunto, sugiere López.

Algo que suele ser tradición en los mundiales y que los especialistas sugieren como una forma de participación son las quinielas o concursos sobre quién considera que va a ganar un partido importante y la final.

Ambos especialistas coinciden en que las quinielas permiten integrar también a aquellos que no son fanáticos pero que se animan a participar a través de estos concursos.

Y no sólo es pensar un premio monetario, sino también se pueden otorgar algunos beneficios como un día libre, una salida temprano, un bono, una playera, incentivos que no necesariamente impliquen gastos mayores, agregan.

“Aprovechamos esa sinergia cultural que habrá alrededor del Mundial y que la organización se coloque también como un buen lugar para trabajar”, expone Antonio López.

Opciones para los que no son fanáticos del futbol 

¿Y a quienes no de plano no les gusta el futbol ni el Mundial? Una manera de incluirlos es que si la empresa hará una pausa para vivir el partido en equipo, a estos colaboradores se les puede otorgar un permiso para realizar otra actividad que necesiten.

“Las empresas que lo están haciendo mejor son aquellas que generan rituales o mecanismos de engagement con su población, como quinielas o si la empresa va a estar muerta todo el día porque va a ser el partido y tú tienes otra cosa que hacer como cuidar a tu hijo, a tu mamá, ir al doctor, etcétera, también es válido considerar esas particularidades, sobre todo de aquellos que que no les guste el fútbol para que sea esto también una experiencia incluyente”, propone Antonio López.

Si por el tipo de industria se complica el tomarse un momento para ver los partidos, hay opciones para que los colaboradores en esta situación puedan también participar de la experiencia futbolística. Por ejemplo, rotar turnos, adelantar horarios, escalonarlos, para que si hoy no le tocó a un trabajador el partido tenga la oportunidad de hacerlo después.

Esta fiesta deportiva es también una oportunidad para definir compromisos entre la organización y los trabajadores para cumplir con los resultados esperado sin sacrificar la convivencia alrededor del Mundial.

“Sabiendo eso se puedan conciliar las expectativas de las y los colaboradores por ver un partido y pasar un rato agradable versus los intereses de la organización de que el trabajo se entrega en tiempo y forma”, apunta Antonio López.

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