El consumo de ajo y cebolla suele dejar un olor persistente en el aliento, incluso después de tomar agua o enjuagarse la boca. Ante esta situación, diversos estudios científicos señalan que ciertos alimentos y bebidas pueden ayudar a neutralizar esos compuestos odoríferos cuando no es posible lavarse los dientes.
Una de las alternativas más accesibles para reducir el olor a ajo o cebolla es consumir alimentos con hojas verdes o frutas frescas. Entre ellas, la manzana verde destaca por su capacidad para neutralizar los compuestos responsables del mal aliento.
Un estudio publicado en la revista Journal of Food Science, señala que las manzanas verdes resultan especialmente eficaces para reducir el olor residual del ajo. Esto se debe a su alto contenido en polifenoles, compuestos que ayudan a descomponer las sustancias que generan el olor.
La científica argentina que trabaja para detectar el cáncer de mama con un simple análisis de sangre
El mismo estudio menciona que plantas como el perejil o la hierbabuena también pueden contribuir a neutralizar el mal aliento. Ambas contienen polifenoles y otros compuestos aromáticos, por lo que masticar algunas hojas frescas puede ayudar a reducir sabores y olores intensos en la boca.
Los productos lácteos también pueden ayudar a disminuir el olor generado por el ajo o la cebolla. Investigaciones de la Universidad de Ohio, indican que tanto la leche entera como el yogur natural poseen propiedades que contribuyen a reducir los compuestos sulfurados responsables del mal olor.
Además de su uso para suavizar sabores fuertes en salsas o preparaciones picantes, estos alimentos pueden actuar como una opción práctica para disminuir el mal aliento tras consumir hortalizas con aromas intensos.
Qué efectos tiene la palta en el cuerpo y quiénes no deberían consumirla
Existen también algunas bebidas que pueden contribuir a neutralizar los olores persistentes en la boca. El té verde, por ejemplo, contiene compuestos con propiedades antibacterianas que pueden ayudar a reducir las bacterias presentes en la cavidad oral y en el sistema digestivo.
Otras alternativas mencionadas incluyen la limonada o el jugo de limón, cuyo contenido ácido puede ayudar a disminuir los sabores intensos. El jugo de tomate, por su parte, favorece la producción de saliva, lo que contribuye a limpiar la boca y reducir la sensación de mal aliento.


